12 Consejos para Contratar Empleada del Hogar sin Sobresaltos

Años hablando con familias y con profesionales del servicio doméstico han destilado una docena de recomendaciones que evitan la mayoría de los conflictos laborales. Léalas antes, no después, de firmar.

Antes de contratar

1. No confunda urgencia con decisión

Cuando la baja maternal termina en tres semanas o la abuela sale del hospital el viernes, la tentación de cerrar con la primera candidata es enorme. Resista. Tres entrevistas en cinco días ofrecen mejor resultado que una en veinte minutos. Si la urgencia aprieta, contrate inicialmente por horas con una empresa temporal mientras encuentra a la persona adecuada.

2. Redacte un anuncio concreto

«Se busca empleada de hogar» atrae cincuenta candidatas de las cuales dos encajan. «Plancha, cocina sencilla y cuidado de dos niños de 6 y 9 años tras el colegio. Lunes a viernes 16:00-20:00. 11 €/h brutos. Zona Chamberí, Madrid» atrae ocho candidatas de las cuales seis encajan.

3. Pida siempre DNI o NIE en regla

Contratar a una persona sin documentación válida le expone a sanciones por la Ley de Extranjería. Una fotocopia del documento, vida laboral actualizada y el número de la Seguridad Social son imprescindibles. Si la candidata tiene permiso de trabajo por cuenta ajena, pídale que lo confirme por escrito.

Manos firmando un contrato laboral sobre una mesa de madera

4. Entreviste en su casa, no en una cafetería

El domicilio es el lugar de trabajo. Ver el espacio ayuda a la candidata a evaluar el esfuerzo físico real — escaleras, tamaño, número de habitaciones — y a usted le permite observar su trato con niños o mayores si están presentes. Una cafetería solo muestra la versión de domingo.

Durante la contratación

5. Firme contrato desde la primera hora

El Real Decreto 1620/2011 permite contrato verbal solo si la jornada es inferior a 4 semanas. Por encima, el contrato escrito es obligatorio. Incluso bajo el umbral, ponerlo por escrito siempre le protege. Utilice el modelo oficial.

6. Acuerde periodo de prueba de 15 días

La ley permite hasta dos meses de prueba. En la práctica, 15 o 30 días son suficientes para evaluar encaje. Durante la prueba, ambas partes pueden extinguir el contrato sin indemnización, respetando 7 días de preaviso si lleva más de 12 días trabajando.

7. Dele de alta antes del primer día de trabajo

El alta en Seguridad Social debe estar tramitada antes del inicio efectivo del trabajo, no después. Se realiza online con certificado digital o en la oficina de la Tesorería. Consulte la guía completa.

8. Acuerde por escrito las tareas incluidas

Cocinar, planchar y limpiar baños son tareas habituales. Cuidado de ancianos con movilidad reducida, lavar ventanas exteriores o sacar la basura en pisos sin ascensor no se sobreentienden. Un anexo con las tareas evita el clásico «yo pensaba que no tocaba eso».

Empleada del hogar preparando comida casera en una cocina familiar

Durante la relación laboral

9. Comunique cambios con antelación

Si va a modificar horario, añadir tareas o cambiar el salario, comuníquelo con un mes mínimo de antelación y por escrito. Un cambio unilateral puede considerarse modificación sustancial y dar lugar a indemnización de 20 días por año trabajado.

10. Respete el descanso entre jornadas

La ley marca 12 horas entre el fin de una jornada y el inicio de la siguiente (10 horas para internas). Pedir a la interna que abra al niño a las 22:30 y a las 6:30 al padre viola la norma y, además, agota a la trabajadora.

11. Pague en cuenta bancaria

Aunque no es obligatorio, el pago bancario mensual acredita el cumplimiento salarial ante cualquier reclamación. Entregue recibo de salario firmado cada mes. Es obligatorio y lo exige la Inspección en cualquier revisión.

12. Prepare la despedida con dignidad

Si tiene que prescindir de la empleada, respete los 7 o 20 días de preaviso (según antigüedad) y pague la indemnización de 12 días por año trabajado por desistimiento del empleador. Un final mal gestionado genera demandas; un final correcto cuesta menos y duerme mejor.

ResumenUn contrato claro, un alta puntual, un anexo de tareas y comunicación constante resuelven el 80 % de los conflictos. El 20 % restante se resuelve con empatía: recuerde que trabaja en su casa, pero también es un trabajo.